viernes, julio 20

Chilango Driving Style

En uno de mis viajes a Morelia, curiosamente encuentro una minivan con una singular estampa en la ventanilla trasera, de ésas en forma de rombo que contienen un mensaje simulando una advertencia.

Y para mayor detalle, aquí la podemos ver en todo su esplendor detrás del conejito que parece haber sido ejecutado y cuyo cadaver ha de bambolear grotescamente en cada curva y escollo del camino.Como la foto la tomé de incógnito pues los propietarios iban de salida, no enfocó bien, pero la calcomanía reza de la siguiente manera:
NO SOY
CHILANGO
ASI
MANEJO

La palabra chilango originalmente era el gentilicio despectivo para denominar a los habitantes de la Ciudad de México, sin embargo ha sido tan versátil y consuetudinario su empleo que ya es ampliamente aceptado y ha perdido el tono peyorativo.

En cuanto al modo de conducir un vehículo, es una realidad que en Chilangolandia, alias el chilango (suena simpático cuando lo dice un norteño) alias Defectuoso o bien conocida como Ciudad de México es necesario combinar una serie de habilidades para convivir (o sobrellevar) al tráfico propio del lugar y a los demás conductores. Con mencionar que no me considero conservador al volante, pero mi velocidad promedio en el D.F. nunca ha pasado de 20 km/h. A lo anterior hay que añadirle el pésimo estado de conservación de las vialidades, la jauría de microbuseros, taxistas y piratas, la falta de la más elemental cultura cívica y la corrupta policía encargada del tránsito en la metrópoli (y la del área conurbada del Estado de México es peor).

Considerando esos puntos, un chilango puede manejar en donde sea. Recuerdo que me advirtieron en Los Ángeles sobre el freeway, pues muchos californianos no se atreven por la cantidad de autos y la velocidad. Lo que no consideraron es la tremenda amplitud de los carriles, me atrevo a afirmar que un carril del freeway son dos del viaducto, donde le tienes que untar grasita a los retrovisores para que resbalen contra los del vecino. Sobra decir que los emplee con singular alegría.

Algo que sí critico al chilango driving style es el poco respeto por los demás. Hasta eso, el oriundo de la capital es hábil para conducir, es agresivo pero entiende el juego al que se presta. Lo malo es cuando está fuera de su ambiente. Por lo general en otra ciudad del país al llegar a una intersección uno debe dejar pasar siempre al de la derecha, uno y uno, cediéndo el paso. En una glorieta (rotonda) el que va dentro tiene la preferencia y el que se incorpora se debe detener, por mencionar un par de ejemplos. Esto es ignorado por vacacionistas y viajeros capitalinos, ahí los ves aventándose con sus pejeplacas por delante. No es que sean abusivos, es que la ciudad de México los corrompe.

En ese mismo viaje a la altura de la Universidad Moreliana hice uso de mis facultades chilanguescas (¿o de mis pejeplacas?) y me dí una vuelta en U prohibida en sentido contrario con el semáforo en rojo. Les juro que no puse en peligro a nadie, si eso lo hago en mi pueblo todos los días. Pero para mi mala suerte se materializó un agente de tránsito en su moto Kawasaki quien se aprestó a infraccionarme y quitarme mi licencia (¿cómo le iba a argumentar con falta sobre falta?).

Tuve que ir a la dirección de tránsito municipal, pagar mi multa y recuperar cuanto antes mi preciada licencia capitalina.

¿Qué? ¿No sabían? Las licencias del Distrito Federal son permanentes.

2 comentarios:

Dolores Garibay dijo...

Soy chlanga y a mucha honra, y así manejo. Ja ja, excelente entrada.

Besos chilangos

marco tulio dijo...

Jajajaja, buena entrada, divertidisima. Yo vivo en Morelia y a mi coche le puse una calcomania igual, solo me falta el conejo . . .

mmmmm por cierto, al decir 'Universidad Moreliana' supongo que te refieres a la Universidad Michoacana de San Nicolas de Hidalgo (UMSNH).

Excelente blog, me encanta !!!