
La Luz de la Linterna Verde
Mientras hacía uso de mi vida cotidiana ví en un kiosko una publicación que me llamó la atención. Ya instalado en mi cómodo sillón, con la puerta del balcón abierta (pues el gnomo cuida de ella), me apresté abandonar la insípida cotidianeidad para leer la nueva entrega especial de mi super héroe favorito (creo que el lector se habrá percatado que quien suscribe es algo freak).
El héroe en cuestión es Linterna Verde, de quien me hice partidario en mi infancia, miembro de los Super Amigos. Si bien no era de los más protagonistas, siempre se me hizo genial el hecho de que su anillo era el arma más poderosa del universo y cómo empleaba ese poder para el bien. Ese sobreestimado alienígena de Kal-El siempre se me hizo fatuo. Posteriormente me fui involucrando con el personaje y descubrí que los Linternas Verdes eran una especie de policías de la galaxia, a cargo de los guardianes y Hal Jordan, nuestro héroe en cuestión, era el asignado al sector del Sistema Solar, teniendo su residencia en Ciudad Costera. Como superhéroe de rancio abolengo siempre estaba muy involucrado con los sucesos generales del universo DC comics.

El clímax llegó con la muerte de Supermán (¿no que muy salsa, Kal-El?), pues durante el Reino de los Supermanes, un aliado del Supermán impostor Cyborg, Mongul, destruye Ciudad Costera. Linterna Verde hace lo que tiene que hacer, se sobrepone al dolor y ayuda a Kal-El a resucitar, con lo que la saga de la Muerte de Supermán tiene un final feliz para todos, menos para Hal Jordan (advertencia: spoilers de la saga adelante).

Entonces el superhéroe que no deja de ser humano, inmerso en la nostalgia y el dolor usa el poder de su anillo para recordar su ciudad destruida, cual se relata en la serie "Crepúsculo Esmeralda", por lo cual es reprendido por los guardianes, quienes le piden el anillo. Aquí Hal Jordan se quiebra de tanto dolor, reniega de los guardianes y viaja a su planeta, acabando con todos los demás Linternas a su paso y recolectando sus anillos como trofeos. Mata a su archi enemigo Siniestro y asesina a todos los guardianes, absorbiendo la fuente de poder que da energia a los anillos. Solo sobrevive un guardian, quien con los restos forma otro anillo y lo entrega en la tierra al futuro único Linterna Verde.

Hal Jordan poseedor de todo el poder que antes se repartia entre alrededor de 4 mil Linternas se convierte en Parallax, quien en la saga "Hora Cero" busca destruir el universo para formarlo de nuevo, lo que a fin de cuentas es impedido por todos los super héroes en conjunto comandados por el pomposo Kal-El, quienes solo echando montón logran detener a Parallax. Sin embargo éste se sigue considerando un héroe, pues si destruye el universo es para hacerlo de nuevo correctamente.

Después de esto Parallax derrotado desaparece por un tiempo. Cuando la humanidad se ve amenazada por que el Sol fue apagado, en "La Noche Final", Kal-El (Superñoño) y sus super ezbirros (entre ellos el nuevo Linterna Verde) se truenan los dedos por que no tienen la más pálida idea de qué hacer. Jordan-Parallax reaparece causando la estupefacción de todos y con su inmenso poder restaura al Sol, perdiendo la vida en el proceso.

Y ahora este nuevo cómic intitulado "Renacimiento" nos trae una vez más a Jordan, pues su alma habita en un oscuro personaje llamado el espectro. Todos los ex Linternas Verdes empiezan a comportarse de modo extraño, la Liga de la Justicia se pone en alerta... y no digo más, pero es emocionante y justo en este momento me ha caido como anillo al dedo, valga la redundancia.

Hal Jordan siempre fue el héroe modelo, actuando íntegramente, haciendo aquello que debía, aunque fuese incomprendido, aunque lo tildasen de ingenuo e idealista y cuestionasen sus motivos personales, su modo de ser y actuar. Un caballero esmeralda, en todo el sentido. Lo perdió todo y cayó, pero siempre su motivación fue el hacer lo correcto. Murió redimiéndose. Y ahora, tal parece que está de vuelta.
El héroe en cuestión es Linterna Verde, de quien me hice partidario en mi infancia, miembro de los Super Amigos. Si bien no era de los más protagonistas, siempre se me hizo genial el hecho de que su anillo era el arma más poderosa del universo y cómo empleaba ese poder para el bien. Ese sobreestimado alienígena de Kal-El siempre se me hizo fatuo. Posteriormente me fui involucrando con el personaje y descubrí que los Linternas Verdes eran una especie de policías de la galaxia, a cargo de los guardianes y Hal Jordan, nuestro héroe en cuestión, era el asignado al sector del Sistema Solar, teniendo su residencia en Ciudad Costera. Como superhéroe de rancio abolengo siempre estaba muy involucrado con los sucesos generales del universo DC comics.
El clímax llegó con la muerte de Supermán (¿no que muy salsa, Kal-El?), pues durante el Reino de los Supermanes, un aliado del Supermán impostor Cyborg, Mongul, destruye Ciudad Costera. Linterna Verde hace lo que tiene que hacer, se sobrepone al dolor y ayuda a Kal-El a resucitar, con lo que la saga de la Muerte de Supermán tiene un final feliz para todos, menos para Hal Jordan (advertencia: spoilers de la saga adelante).

Entonces el superhéroe que no deja de ser humano, inmerso en la nostalgia y el dolor usa el poder de su anillo para recordar su ciudad destruida, cual se relata en la serie "Crepúsculo Esmeralda", por lo cual es reprendido por los guardianes, quienes le piden el anillo. Aquí Hal Jordan se quiebra de tanto dolor, reniega de los guardianes y viaja a su planeta, acabando con todos los demás Linternas a su paso y recolectando sus anillos como trofeos. Mata a su archi enemigo Siniestro y asesina a todos los guardianes, absorbiendo la fuente de poder que da energia a los anillos. Solo sobrevive un guardian, quien con los restos forma otro anillo y lo entrega en la tierra al futuro único Linterna Verde.
Hal Jordan poseedor de todo el poder que antes se repartia entre alrededor de 4 mil Linternas se convierte en Parallax, quien en la saga "Hora Cero" busca destruir el universo para formarlo de nuevo, lo que a fin de cuentas es impedido por todos los super héroes en conjunto comandados por el pomposo Kal-El, quienes solo echando montón logran detener a Parallax. Sin embargo éste se sigue considerando un héroe, pues si destruye el universo es para hacerlo de nuevo correctamente.

Después de esto Parallax derrotado desaparece por un tiempo. Cuando la humanidad se ve amenazada por que el Sol fue apagado, en "La Noche Final", Kal-El (Superñoño) y sus super ezbirros (entre ellos el nuevo Linterna Verde) se truenan los dedos por que no tienen la más pálida idea de qué hacer. Jordan-Parallax reaparece causando la estupefacción de todos y con su inmenso poder restaura al Sol, perdiendo la vida en el proceso.

Y ahora este nuevo cómic intitulado "Renacimiento" nos trae una vez más a Jordan, pues su alma habita en un oscuro personaje llamado el espectro. Todos los ex Linternas Verdes empiezan a comportarse de modo extraño, la Liga de la Justicia se pone en alerta... y no digo más, pero es emocionante y justo en este momento me ha caido como anillo al dedo, valga la redundancia.

Hal Jordan siempre fue el héroe modelo, actuando íntegramente, haciendo aquello que debía, aunque fuese incomprendido, aunque lo tildasen de ingenuo e idealista y cuestionasen sus motivos personales, su modo de ser y actuar. Un caballero esmeralda, en todo el sentido. Lo perdió todo y cayó, pero siempre su motivación fue el hacer lo correcto. Murió redimiéndose. Y ahora, tal parece que está de vuelta.











Como anillo al dedo, tal cual. Y al insufrible Kal-El que le den, que hay mejores, y verdaderos, caballeros andantes que él.
No soy muy fan de DC, he tenido más acercamiento a Marvel, pero en algo cohincido..Kal-El es el superñoño por excelencia, insufrible y aburrido.
y sin embargo, los verdaderos héroes, no usan capa, quizá anillos (que dudo de sus posibles superpoderes) y se les ve mejor una gabardina. En pasadas conversaciones, el autor del blog y el que suscribe su comentario, llegamos a la conclusión de que la versión más aterrizada de aquellos no pueden tirar la primera piedra, pero que buscan hacer lo correcto a pesar de todo es Marv, el personaje que encarna Bruce Willis en Sin City.
Ignoro por qué, pero existen en todas partes del orbe personas que efectivamente, no nos calificamos como "personas santas", sin embargo, no hemos dejado de ser "buenos muchachos".
Mi conclusión al respecto de supertetos, superhombres, superseres y superamas (porque ahí venden el mejor sushi para llevar) es: si el hábito no hace al monje, entonces el pecado tampoco es el sello de un gran cabrón.
muy bueno el blog soy fan de linterna verde, y me caen mal supermami y batmamon.
nos vemos mi mail es gaudi_777@hotmail.com